IN: A manera de introducción ¿Qué es ENORME Studio?
CR: ENORME Studio, somos una oficina de arquitectura que hacemos paradójicamente proyectos pequeños, y proyectos pequeños tiene que ver con varias cosas. La primera con el cuidado, el tiempo que le dedicas de alguna manera al proceso de gestación de un proyecto, en un proyecto pequeño conoces a tus clientes, ya sea una comunidad, ya sea alguien que se va a hacer su casa o una empresa con la que trabajas, conoces a tus clientes y les implicas en el proceso de diseño. Nos interesa esa cuestión de generar metodologías de intercambio entre el arquitecto y la gente que va a diseñar el proyecto. A veces nos ha pasado también que la gente dice "... sois arquitectos y no construiste edificios", nosotros siempre decimos que todo lo que hacemos tiene que ver con la arquitectura y es arquitectura.
IN: En nuestra opinión, consideramos que justamente una coyuntura que ha condicionado lo que es ENORME Studio y así como muchas oficinas españolas, que se empezó a vivir a partir de 2008 y muchas oficinas empezaron a trabajar en encargos afines, pero creo que más allá de justamente diversificar el trabajo,  creo que la labor importante es que algunas oficinas, lograron capitalizarlo porque aplicó discursos, aplicó sus planteamientos y argumentos a este tipo de encargos pequeños como tu mencionabas. ¿Consideras qué es así o hay alguna otra condicionante importante para la práctica de ENORME?
CR: Tiene mucho que ver la búsqueda de formato con un contexto de España, yo terminé la carrera y estudié en la Politécnica de Madrid (UPM) en 2007 y básicamente en la Politécnica nos educaban para ganar concursos, hacer equipamientos públicos, grandes infraestructuras, y encima si salían en las revistas y recibían premios mucho mejor, o la otra línea tenía que ver con vivienda, porque había un boom de la construcción muy grande. Entonces de alguna manera cualquier desarrollo de la profesión que no tuviera que ver con esas dos ramas era casi inexistente en la carrera, y si no podías desarrollar tu carrera bien ganando concursos, bien haciendo mucho dinero o haciendo viviendas, te convertías en alguien frustrado. De repente en 2007 todo eso se vino abajo, la crisis se llevó por delante esas maneras que se habían precisado de desarrollar la disciplina arquitectónica desde la universidad y mucha gente nos encontramos con un vacío total y con un mundo de posibles formatos, de escalas más pequeñas relacionadas con mobiliario, con diseño gráfico, con procesos, con co-diseño, con trabajo con empresas, incluso con cómo publicitarte como arquitecto, a los arquitectos no se publicitaban, de hecho estaba incluso prohibido publicitarte como arquitecto, iba en contra del código deontológico, una cosa bastante rara. Nos encontramos con un montón de lugares que tenían que ver con la arquitectura y que no habían sido, por lo menos, no se si explorados, pero no nos habían hablado de ellos en la carrera. De repente se convierte no solo en unos formatos para poder sobrevivir, yo creo que allí me interesa mucho menos, sino se convierten en unos formatos para generar en ese sentido, discurso arquitectónico, y reivindicar cosas que habían existido y que tienen mucha relación, por ejemplo, con cosas que se habían hecho en los sesentas, setentas, que de alguna manera habían desaparecido por esa cuestión de poner al objeto arquitectónico, llámese super edificio de arquitectura singular ganado en concurso, como única manera de poder generar discurso arquitectónico. Entonces aparecen pequeñas instalaciones en la calle, aparecen acciones urbanas, aparece mobiliario que ofrece cosas que no ofrecían otros tipos de espacio, empiezan a aparecen formatos y discursos asociados a ellos. Yo creo que tiene mucho que ver seguramente en otro momento, si de repente sales de la carrera, ya tienes un concurso, lo ganas, etc., pues es difícil que esas otras escalas aparezcan y que focalices tu interés en como generar discurso a través de esas otras escalas.
IN: También nos parece bastante relevante que ENORME Studio propiamente dicho define: sí, hacemos proyectos de mobiliarios, de construcción de intervenciones, campañas, activismo, proyectos de arquitectura, y a la vez lo abordan desde distintas estrategias: urbanismo táctico, pop-up spaces, laboratorios, muchas instancias. Entendiendo que estos son campos de actuación y estrategias de actuación, la pregunta es si ¿hay algún planteamiento central, un argumento central que dirige la práctica de ENORME Studio y que se pone a prueba en todos estos encargos? o más bien ¿todas son exploraciones diferentes? 
CR: Todas responden a tres intereses fundamentales, el primero tiene que ver con los procesos de cómo se gestan los proyectos, o sea, tiene que haber una cuestión procesual y una cuestión de co-diseño entendido con una mayor comunicación y con otros formatos de relación entre cliente, el cliente puede ser una comunidad, puede ser una empresa o puede ser alguien que se quiera hacer su casa, y los diseñadores, esa es la primera cosa que nos interesa, cómo esos procesos tienen que abrirse, tienen que ser más experimentales, y tienen que generar lazos entre unos y otros. La segunda línea que une a todo tiene que ver con la flexibilidad, flexibilidad entendida en cosas que se transforman en otras cosas, creemos mucho que en todos los proyectos tenemos que intentar que sean varias cosas a la vez, entonces por eso Pequeñas Grandes Casas tienen que ver también con pequeños mobiliarios que hacemos en el espacio público, incluso con instalaciones que son una cosa y que luego utilizamos para otra, esa cuestión de flexibilidad sería otro de los grandes intereses, lo llevamos a muchas escalas. Y el tercero tiene que ver con abrir el ámbito de la cultura del diseño, y tiene que ver mucho con pedagogía, en casi todos los proyectos hay una cuestión pedagógica que creemos fundamental y que hasta ahora, o hace muchos años, ha estado un poco sepultada, se pensaba que íbamos a tener buena arquitectura si las escuelas de arquitectura eran muy buenas y nos formaban muy bien como arquitectos, y se ha dejado de lado generar cultura arquitectónica para el público general, entonces los arquitectos y arquitectas no hemos ningún esfuerzo por comunicar nuestros proyectos, por generar pedagogía de diseño, entonces en España es un fiel reflejo, hay un panorama arquitectónico bastante malo general pero muy buenos arquitectos y arquitectas. De repente un super edificio cuando el resto de la ciudad es una mierda. Entonces creo que eso solo puede cambiar generando cultura de diseño, cultura urbana, y allí creo que hay un campo bastante a explorar y que todos deberíamos hacer ese esfuerzo de generar cultura arquitectónica y de diseño y urbana a un público no especializado. Yo creo que esas tres líneas, tanto el proceso, como la flexibilidad, el doble uso, el darle la vuelta, la pedagogía y generar cultura de diseño, son, yo creo, los tres pilares fundamentales de ENORME Studio trabajando a muchas escalas y en proyectos muy distintos. 
IN: Dentro de ENORME Studio Uds. han sistematizado alguna manera en que se puede recoger la información, se puede analizar la información, el conocimiento que se produce en cada proyecto y algún método de divulgación, un ejemplo, desarrollar algún tipo de representaciones tipo, la isometría, el video, o siempre hay una pequeña publicación o fanzine de cada proyecto. ¿Han desarrollado alguna metodología particular para analizar todo lo que se hace dentro de ENORME Studio?
CR: Es más inconsciente que consciente, o sea, más espontánea que premeditada en ese sentido, pero sí que al final están apareciendo, han aparecido, diversos formatos, por ejemplo, el video es uno de ellos, hemos trabajado bastante en algunos proyectos urbanos e ideas de cómo sintetizarlo en un video o en un documento que todo el mundo entienda y que de alguna manera explique muy bien lo que se quiere hacer. también le damos mucha importancia al tema de como publicar los proyectos, incluso autopublicar, de muchos de los talleres hacemos y colgamos luego en ISSU pequeños panfletos de "… oye, si lo quieres hacer, hazlo así" con todos los pasos, de alguna manera herramientas que hemos usado, de repente empiezan a haber una serie de sistemáticas que creemos que son interesantes y que abren un poco los procesos, hay proyectos, por ejemplo, un proyecto como Home Back Home donde trabajamos con jóvenes que han vuelto a casa de sus padres, que se emanciparon, vivieron la vida independiente y de repente por la crisis debieron volver a casa de sus padres y claro de repente vuelven a la habitación donde tenían 15 o 16 años y vuelven con 25 o 30, pues hacíamos unos talleres para adecuar la habitación y era un proceso totalmente abierto, uno porque otra gente se podría incorporar al proceso y dos porque terminaba con un documento en el que incluso los muebles que habíamos hecho cualquiera se los podría hacer si quería, o incluso alguien podría replicar el taller, si quieres hacer o conoces a alguien en esa situación y quieres hacer un taller de Home Back Home háztelo tú mismo. Al final nos hemos dado cuenta que todas esos formatos han tenido menos repercusión en que otra gente haya replicado los procesos pero si han tenido mucha repercusión en gente que nos ha dicho que “… a través de ese proyecto he empezado a hacer proyectos de este tipo”, por ejemplo, creo que en un momento de pesimismo máximo que había en España, eras arquitecto, no ganabas mucho dinero, no tenías mucho trabajo, mucha gente se iba a afuera, ese tipo de trabajo, ese tipo de comunicaciones han generado motivación e incluso optimismo a que gente empezara a hacer proyectos parecidos. En ese sentido, ya solo por eso, merece la pena los formatos y el haber gastado ese tiempo en comunicar, en abrir los procesos de otra manera. Nosotros en ese sentido también, un amigo hace poco tiempo que nos vio en una charla: "es que no enseñáis ninguna planta". No es que no nos interesan las plantas, pero al final todos nuestros proyectos se pueden contar con un GIF con un pequeño video, con gente usándolo, nos interesa mucho más eso que una planta bonita y aun así también cuidamos y nos interesa mucho lo disciplinar arquitectónico.
IN: También otra cosa que mencionan bien particular en la presentación de ENORME es que hablan de una postura radical, justamente ¿en qué consiste ser radical si hablamos de arquitectura en la escena contemporánea?
CR: Un poco el concepto radical, que incluso alguna vez hay gente que lo ha criticado, porque radical a veces se asocia con "islamista radical" o cosas así que parecen que lo radical es peyorativo, es negativo, nosotros lo entendemos como algo anticonvencional, y anticonvencional tiene que ver mucho con cosas que desde la arquitectura singular se han de alguna manera descrito como convencionales, pero también tiene mucho que ver con cosas que parecían que eran la panacea arquitectónicamente y que al final descubres que son convencionalidades también. Ese tema de postura radical tiene que ver un poco con cierta crítica, con convencionalismos fuera de la arquitectura, pero también con algunos dentro. Fuera de la arquitectura, por ejemplo, nos interesa mucho el tema de abrir imaginarios en el espacio público, de repente tenemos conversaciones o asistimos a ayuntamientos que quieren hacer planteamientos urbanos y si piensan en jóvenes solo quieren hacer un skate park por ejemplo, si piensan en abuelos les quieren poner el banco, si piensan en niños un playground, pues más allá de todo eso hay muchas cosas. Nuevos imaginarios que tienen que ver con una manera de ver el espacio público de una manera más radical, fuera de las convenciones, eso tendría que ver un poco ese entorno fuera de la arquitectura. Con lo arquitectónico, hay tantos clichés. Hace tiempo dábamos una charla que era como 10 mentiras en torno a la figura del arquitecto, de repente hay cosas que se han considerado en arquitectura muy importantes y nos parecen bastante banales, entonces esa manera radical es como venimos de una cultura de alguna manera mucho más híbrida, vamos a intentar ser radicales con cosas que hasta ahora de alguna manera se habían considerado como dentro del orden establecido, por ejemplo, la investigación que tengo de Columnas Bizarras tiene ese punto de radical también.
IN: Además de esta diversidad de campos que aborda la oficina, otro tema que nos llama mucho la atención es que también hay una aproximación hacia la academia, la docencia, la investigación. ¿Qué particularidades consideras que brinda trabajar en un workshop, una clase dentro de una escuela de arquitectura, un trabajo de investigación que se da en la universidad, que tipo de oportunidades crees que brinda este formato que el encargo con el cliente no es capaz de producir?
CR: Obviamente la pedagogía, como hablaba al principio, es una de las tres líneas a la que damos más importancia en ENORME Studio, y tiene que ver con la pedagogía entendida como academia, pero más entendida como fuera de la academia. Hablaba al principio que nos interesa más generar cultura arquitectónica a quien no la tiene que seguir trabajando en una academia que muchas veces entendemos que goza como de buena salud en ese sentido; vas a universidades y hay como mucho nivel, la gente es muy buena, los arquitectos y arquitectas somos muy responsables, trabajamos mucho y dices, bueno pues igual no hay que invertir tanto tiempo en formar arquitectos y arquitectas, igual hay que invertir ese tiempo de pedagogía en formar arquitectónicamente, generar esa cultura urbana, en gente que ya no la tiene. Aun así, hacemos las dos cosas, trabajamos con la academia, con universidades de arquitectura y trabajamos fuera. Básicamente, con la academia nos interesan los workshop por la capacidad de experimentación, nos gusta esa cuestión de formato otra vez radical que juntas poco tiempo, todo muy intenso, y al final lo menos importante casi, aunque también es interesante, es esa experimentación arquitectónica, y lo más es que la gente convive, tiene un fin último que es construir algo, y encima si ese algo es interesante yo creo que hace más, potencia todo, hay relaciones, se charla de arquitectura y de otras cosas, y de repente se genera un contexto que es muy potente y que lo más interesante es que deja mucha gente con ganas de hacer muchas cosas. Por eso soy muy defensor de los workshops porque canalizan mucha energía de una manera que un curso entero creo que es más difícil hacer, o tiene otras maneras de hacerlo sin perder el interés de desarrollar un curso de un año entero o un curso académico. En la pedagogía con gente que no forma parte de la academia o del mundo arquitectónico nos interesa dotarle de ciertas herramientas, ciertas metodologías para hacerle un poco más conscientes de la importancia que tiene en su medio y la capacidad que tiene de cambio de su propio medio. Para poner un ejemplo, trabajamos con un proyecto que se llama Garage Lab que básicamente con chavales de formación profesional. Aquí en España, formación profesional básica es de chicos entre 14 y 16 años, que les han echado de la escuela formal, del colegio, pero siguen en la enseñanza
porque quieren desarrollar un oficio. Entonces son chavales con problemas a veces en casa, etc. 
Estamos en un proyecto que es muy interesante que trata de generar conexiones entre fabricación digital y estos cursos de formación profesional, y nosotros lo que hacemos es pensar con esos chavales como puede ser su aula y luego autoconstruirla con ellos. En ese sentido, otra vez la experiencia es fundamental, el vivir esa experiencia, pero también empiezan a ser mucho más interesantes también como el dotarles de herramientas, el hacerles conscientes que pueden cambiar su medio, y también generar una cultura arquitectónica, porque ya muchos de ellos terminan el workshop y empiezan a decir: "yo no pensaba... no sabía, ni siquiera cómo gestionar el tema de que es una habitación de 5 por 4 metros". O "la importancia de que la mesa le de la luz directa". Empiezan a hablar de una serie de cosas
que nos parece fundamental. El hacer consciente a la gente de la importancia del diseño y la importancia del diseño en el ámbito desde lo doméstico al sitio donde trabajas, aprendes, enseñas. Y como último fin, el que nos parece más interesante que es lo urbano, el espacio público, un poco como ese último lugar donde todos "nos podemos sentir mucho más iguales", entonces en ese sentido también hay ya sería el último campo de pedagogía relacionado con lo arquitectónico y lo no arquitectónico que donde para mí ya es más interesante es en el espacio público, el generar pedagogía de lo público me parece fundamental y creo que se ha hecho bastante desde lo no formal pero cada vez más las administraciones tienen que institucionalizar sin pervertir ciertas prácticas para generar pedagogía urbana.